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9 ideas para fomentar la creatividad en los niños

La creatividad es un motor de búsqueda de opciones. Permite apreciar nuevos caminos y desarrollar un pensamiento divergente, distinto y abierto. Fomentando la creatividad en los niños, ayudaremos a desarrollar su personalidad de un modo más flexible.

Dentro de cada aprendizaje (ya hablemos de una receta de cocina, de aprender a caminar o de memorizar complejas fórmulas matemáticas), la creatividad permite encontrar distintos caminos para acceder y consolidar estos conocimientos. Además, es una herramienta muy poderosa para salvar nuestras limitaciones; la creatividad nos lleva a la búsqueda de alternativas, por lo que nos ayuda a compensar las dificultades con grandes ideas. Al no contar con una única solución ante los problemas, la tolerancia a la frustración se vuelve mayor (puede que esto no funcione, pero quizá esto otro….).

La creatividad no surge únicamente en lo artístico o lo estético. Ser creativo es diseñar con originalidad un mueble, pero también encontrar dos formas de gestionar un problema cotidiano o saber aplicar el sentido del humor ante una mala noticia. ¿Cómo podemos favorecer esta creatividad en el aprendizaje?

  1. Dejemos que el niño arriesgue, se manche y se equivoque. No se trata de ignorar los peligros, pero sí de animar a arriesgar. El no responder por miedo a equivocarse nos estanca en las respuestas estándares o en quedarnos callados.
  2. Nunca burlar una respuesta incorrecta. Alabemos la apuesta por responder arriesgándose a equivocarse. Cuando ridiculizamos un fallo, exponemos al niño a no querer participar en un futuro. Ante un “2+2=5”, en lugar de responder con un tachón en bolígrafo rojo, podemos animar a reflexionar sobre la respuesta “estate muy atento a esta pregunta, acuérdate del ejercicio que hicimos el otro día. Puedes utilizar los dedos también!”.
  3. Animar a la búsqueda de soluciones. Premiar la resolución. Frecuentemente, la intuición se anticipa a la lógica. Asumimos que cada niño tiene un ritmo para sus aprendizajes, pero es habitual que impongamos un método para acceder a la solución. Resulta muy positivo dejar que el niño encuentre su propio método de resolver las cuestiones. Una misma operación matemática puede resolverse contando con los dedos, empleando una ecuación o siguiendo una regla de tres.
  4. No dar ninguna respuesta por sentada o única. Es importante tener en cuenta cómo el conocimiento avanza y muchas veces lo hace a base de tropiezos. Históricamente, muchos valientes arriesgaron con teorías que posteriormente fueron desmentidas. Finalmente, alguien tuvo que enfrentarse al mundo para afirmar que La Tierra era redonda!
  5. Animar a la investigación. Valorar cómo muchos debates se mantienen abiertos, a pesar de innumerables aportes científicos. La causa del Alzheimer, cuál es la mejor película de Tarantino o cómo se construyeron las pirámides, son cuestiones sobre las que no existen conclusiones absolutas. Emplear distintas fuentes y abrir la mente a opiniones diversas facilitan una toma de decisiones más reflexiva. Además, tener en cuenta distintos puntos de vista, favorecen la empatía y la Teoría de la Mente.
  6. Enseñar a aprender de los errores. Cuando alguien se equivoca, es importante emplear un mensaje en positivo. Señalar únicamente el fallo no nos ayudará a responder con acierto en la siguiente ocasión. Acompañar el error de una sugerencia “podrías haberlo hecho así…” resultará mucho más efectivo y menos dañino para el autoconcepto del aprendiz. Si, además, podemos utilizar el sentido del humor y aprender a reírnos de nuestros fallos, aprenderemos con menos miedos y más satisfacciones.
  7. Valorar la diferencia. Pintar el sol de azul o coger el lápiz de un modo diferente no impedirán que el niño se desarrolle sana y plenamente. Escoger el propio modo de hacer las cosas resulta mucho más motivador a la hora de aprender.
  8. Premiar los procesos por encima de los resultados. No quedarnos únicamente con la sensación final de éxito o fracaso, si no con la búsqueda de soluciones y el disfrute del camino.
  9. Ser resolutivo conlleva muy frecuentemente enfrentarse a pequeños obstáculos. Cuando los factores fallan, es importante (y muy satisfactorio) saber resolver las situaciones. Entender que las variables no siempre son favorables nos acerca a expectativas realistas y a generar nuevas soluciones, desde cómo modificar los ingredientes de una receta hasta cómo conseguir los ahorros para una compra.

En palabras de Bowie, “Let the children lose it, Let the children use it, Let all the children boogie”.

Olga Trillo Lodeiro.

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