Pequeños pasos: Operación pañal

OPERACIÓN PAÑAL: CÓMO QUITAR EL PAÑAL A LOS PEQUES?

Operación pañal. 

Cómo quitar el pañal es una de esas cuestiones que muy a menudo atiendo en mi consulta de psicología infantil: “es normal que se haga pis a los 3 años?”, “su hermana al año y medio ya iba al baño sola”, “empieza el cole en septiembre y se me termina el verano y, oye, que no hay manera!”, “por qué ese nombre tan sonado y temido: operación pañal ?”, y un largo etcétera.

Algunos datos (y aquí me refiero a pura estadística!):

El control de la micción y la defecación son hitos en el desarrollo que varían en su momento
de adquisición en función de múltiples variables (emocionales, orgánicas, contextuales…).

Habitualmente, el control de la orina se da en torno a los 2.5 años de edad durante el día y
en torno a los 4 años durante la noche. Sin embargo, a estos números podemos añadirles tantas variaciones y circunstancias cómo personas existen.

Es habitual que niños que ya han logrado la
contención de la orina o la defecación regresen a no contenerlas durante un periodo de tiempo y soliendo coincidir con
periodos de cambios o ligeras alteraciones emocionales para ellos (como el comienzo del cole o que los papás se incorporen al trabajo).
Planteo importante distinguir dos situaciones muy diferentes en las que un niño “se hace
pis encima”:

 El niño, de forma involuntaria y que escapa a su control, orina sobre su ropa como
algo que viene “de súbito”.
 El niño, una vez haciendo pis o conociendo que va a hacerse pis, busca
intencionadamente el manchar ropa o suelo y captar nuestra atención, como un
juego.

En el primer caso, el niño no conoce la sensación de hacerse pipí y pasará entonces un
momento incómodo (sentirse mojado, vergüenza, sorpresa…).
En el segundo caso, menos habitual, es probable que el niño esté viviendo una rabieta (y en sentirá igualmente incómodo y empapado), y
utilice el pis como cualquier otro objeto con el que mostrar su enfado (como cuando tira un
juguete o desordena una montaña de ropa, en plena rabieta). Aunque el pis nos resulta
mucho más incómodo que si se tratara de un peluche que cae al suelo, la acción del niño es
muy similar: se encuentra molesto y quiere hacérnoslo saber.
En ambos casos, nos sentiremos molestos por las consecuencias de limpiar la orina (olores,
manchas, volver a cambiar la ropa, rehacer la cama…) pero es fundamental que nos
mostremos calmados y serenos y abordemos la situación desde el cariño.

QUÉ HACER NIÑO SE HACE PIS DURANTE EL DÍA (involuntariamente):

 Acudimos al lavabo lo antes posible y mantenemos nuestra rutina de hacer pis
(bajarnos los pantalones, posición de orinar, estar unos segundos en el wc…) para
que se asocie el hacer pis con el ir al lavabo y para que no parezca que hacernos pis
encima nos evita pasar por el baño! Animamos a orinar en el wc si aún nos quedan
ganas. Si estamos usando algún programa de economía de fichas, la casilla puede rellenarse en función de la aproximación al objetivo.

 Con calma, podemos recoger con el peque lo que sea necesario (por ej: “mientras yo friego,
tú llevas esta ropa al cesto”, “vamos a pasar unas toallitas por la silla y después las
tiramos a la papelera”).

 Hay que dejar todo limpio y recogido, y asearnos y cambiarnos de ropa, antes de
continuar jugando o distraernos con otra cosa (“cuando tengamos el culete seco y el pijama limpio, seguimos jugando”, “en cuanto nos hayamos cambiado los
pantalones, seguimos viendo los dibujos”).

Es importante que miccionar en el lavabo se asocie a confort e higiene, pero no se trata de castigar al niño limpiando lo ensuciado.

 Nunca castigar el hacerse pis involuntariamente!! Es importante recordar en todo
momento que el niño aún no ha aprendido a controlar esta situación y es algo que
no sabe evitar.

CÓMO ENTRENAR PROGRESIVAMENTE LA MICCIÓN EN WC:

 Paradójicamente, bebiendo mucho agua! Hemos de generar situaciones en las que
trabajar el ir al wc. Podemos buscar momentos del día en los que preveamos que
vamos a estar en casa largo rato y, sin prisa, podamos beber bastante líquido y
animar a usar el wc. Evitemos gran ingesta de líquidos antes de dormir porque
queremos asentar la rutina de ir al lavabo mientras somos conscientes (logrado esto,
se alcanzará el control nocturno). Podemos beber sorbitos de agua durante una tarde
e invitar a ir al lavabo cada hora.

 Generando rutinas. Mantengamos unos horarios o situaciones fijas en las que hay
que pasar por el lavabo (ej: antes de salir de casa cada vez, cuando entramos en casa,
recién levantados, antes de dormir, antes de merendar…).

 Entrenando la vejiga (y conociendo nuestro cuerpo): cuando orinamos en el wc,
podemos practicar a “controlar el chorrito de pis”: dirigir la orina, detenerla, intentar
aguantar algunos segundos… para ello, podemos utilizar un reloj de arena que nos
“cronometre” el rato que aguantamos, contar en voz alta los segundos, hacer una
diana con pegatinas en el wc…

 Hacer el rato de ir al wc algo natural y entretenido. A veces, es tan simple como que
ir al lavabo “es un rollo” para no querer ir (puede que tengamos que interrumpir
nuestro juego para ir al baño!). Que los niños vean que los adultos también tenemos
rutinas para ir al lavabo es positivo (que vean que vamos a orinar siempre que vamos
a salir de casa). Podemos convertir esta rutina en algo más divertido: canciones,
juegos de aguantar el chorrito, utilizar pegatinas en la taza del wc, marcar en una
pizarrita cada vez que orinamos…). No recomiendo, sin embargo, llenar el lavabo de
juguetes o utilizar elementos que nos distraigan de la tarea de orinar (como la Tablet). Se trata de convertirlo en un rato necesario, agradable, natural y breve.

Felicitar el esfuerzo de haber usado el wc!!

Y, desde luego, felicidades a mamás/papás por este proceso llamado operación pañal.

 

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